Marwan: «No sé si la canción es parte de la terapia, pero algo de terapéutico sí tiene»

Marwan es una de las primeras personas en las que pensamos para que fuera víctima de nuestro Krinki-cuestionario. Llena cada mes la sala Galileo Galilei, así como nuestros cuerpos de multitud de emociones, nuestros ojos de lágrimas y nuestras bocas de carcajadas. Y aquí está también, llenando esta entrevista de interesantísimas respuestas, con la amabilidad que le es propia.

Texto: Beli Jiménez / Imágenes: www.marwan.es

Escribes letras muy psicológicas e introspectivas. ¿La canción es parte o fruto de la terapia?
La canción no creo que sea parte ni fruto de la terapia. La canción sirve para sacar emociones afuera, para darles alguna explicación, pero nunca logra curar. Sí sirve para hacer algo hermoso con un sentimiento que puede ser feo o bonito y sirve para remover emociones y, sobre todo, para dar explicación a ciertas cosas. No sé si es parte de la terapia, pero algo de terapéutico sí tiene, aunque tampoco te cure las emociones. Si tú estás con un bajón tremendo, la canción no te lo cura, pero bueno, te provoca felicidad el haber hecho una canción con algo que habla profundamente de ti. Y si es bonita, más.

Dicen que la tristeza inspira más que la felicidad, sin embargo, tu último disco es bastante alegre. ¿Te ha costado más componer estas canciones que las de discos más tristes?
Pues no. Respondió a un momento vital. Tampoco es que sea súper alegre mi disco, pero es verdad que es menos triste, menos desgarrado. Es más reposado, más introspectivo, como tú dices, por las letras más reflexivas, más hablando de la psicología interna, de las emociones. Y no me ha costado más. No. De hecho, creo que es el disco que menos me ha costado porque me di mucho tiempo para hacerlo, mucha calma, y estuve trabajando mucho en él y disfrutando mucho con las canciones. No, no me ha costado excesivamente. Hay alguna canción que sí me costó mucho acabarla, como Un día de éstos, que tardé mucho tiempo en hacerla, en rematar la letra.

«Me siento más músico que poeta»

Leyendo el poema de tu último libro-disco, es inevitable hacer un ejercicio de reflexión. ¿Tu intención es sólo comunicar tus experiencias o buscas provocar algo más allá en el lector/oyente de tus composiciones literarias y musicales?
Pues me alegra que me lo preguntes porque, en este caso, mi intención era, a través de contar mi vida y el montón de reflexiones que he hecho a partir de los momentos dolorosos de mi vida, de los momentos malos (que, en el fondo, son los que te hacen aprender), pues quería transmitir todo aquello aprendido porque he hecho muchos años de psicoterapia y he hecho mucha introspección, mucha mirada hacia adentro para tratar de entenderme, de entender por qué me pasaban ciertas cosas, por qué recaía muchas veces en ciertas piedras, por qué mi falta de autoestima… Y pensé que hay mucha gente como yo que nunca encontró una explicación a esos dolores, a tristezas internas, a una tendencia a la melancolía que no tiene ninguna explicación clara y que la gente convive siempre con ella. Por eso escribí este poema, porque pensé que podría acompañar a la gente a la hora de entenderse. Estoy seguro. Y así me lo ha dicho mucha gente, que se ha entendido gracias a la lectura del libro. Y me parece maravilloso.

Cuéntanos cómo viviste desde arriba del escenario el concierto en La Riviera el pasado 14 de junio.
Con mucha emoción. Tú imagínate ahí, con mil y pico personas cantando a tope, dándome mogollón de cariño… Y es que cuando estás en un escenario con esas luces, con tanta gente, con la gente entusiasmada y dando tanto cariño, la verdad es que lo único que puedes hacer es disfrutar y agradecerlo. Lo viví con mucho disfrute. Sobre todo el momento con Nach, que creo que fue apoteósico. Ese momento fue brutal, la gente se volvió loca.


¿Qué podría encontrar en un concierto tuyo alguien que nunca ha ido? ¿Qué le dirías?

Pues va a encontrar muchas cosas. Le gusten o no las canciones, creo que se lo puede pasar bien porque son divertidos, porque son amenos, porque son cercanos y se sienten cosas. Y hay unas subidas y bajadas de emociones. Con canciones tristes, con anécdotas alegres, con mucha intensidad, con menos intensidad… No sé, yo creo que la gente disfruta mucho y sale feliz de los conciertos. Es lo que más me dicen y eso me gusta mucho.

¿Cantar o recitar? ¿Escribir canciones o poemas? ¿Música o poesía?
Cantar siempre. Yo prefiero cantar y escribir canciones a escribir poemas. Porque escribiendo una canción también escribes y además le añades música y creo, sinceramente, que es todavía más emotivo. Me siento más músico que poeta y creo que tengo más talento como músico o, por lo menos, más trabajado que como poeta.

¿Cuáles son tus proyectos de futuro a corto-medio plazo?
Pues tengo muchos. Voy a sacar un dueto de una de las canciones de mi disco con uno de mis ídolos; ya está grabado, pero todavía no quiero decir quién ha sido. Aparte, dentro de nada vamos a tener una aplicación para los móviles, para Apple y para las tablets, en la que los usuarios se puedan informar sobre mis conciertos, escuchar canciones, leer mis poemas… También vamos a tener el videoclip de Un día de éstos… Y bueno, estoy planeando también otro concierto en algún gran recinto de Madrid, a poder ser con una orquesta de cámara, que me gustaría mucho. Bueno, y estoy acabando mi nuevo libro de poemas, en breve lo quiero sacar.

¿Te queda algún dueto que quieras hacer y aún no hayas podido?
Me quedan miles. Me encantaría cantar con Calamaro, con Sabina, con Quique González, con tantos… Con Serrat, con Manu Chao, con Silvio Rodríguez… Hay miles de duetos que me gustaría hacer. Con Damien Rice, con Glen Hansard… Pero claro, éstos ya, como son extranjeros, parecen más difíciles, ¿no? Pero me moriría si lo hiciera con alguno de ellos. Hay mucha gente a la que admiro y muchos que no te habré dicho con los que me gustaría hacer un dueto, la verdad.

¿Cómo nació esa costumbre tuya de decir en los conciertos los títulos de las canciones en inglés?
Pues yo creo que esto lo copié, porque veía que la gente se reía, de los conciertos de Paco Bello. Se lo copié a Paco Bello porque me parecía una risa increíble. Esto es una copia, nada original mío.

Marwan 11

 

Y otra víctima más que se enfrentó al Krinki-cuestionario:

¿Cuál es el sitio más raro donde has compuesto una canción?
¿Más raro? La verdad es que he compuesto canciones en tantos lugares… He compuesto en la playa , en la piscina, en mi casa, en trenes, en aeropuertos… Compongo en cualquier sitio, en cualquier lugar.

¿Qué es lo más gracioso que te ha pasado en un concierto?
Pues yo creo que lo más risas fue en un concierto en el que tocamos Luis Ramiro, Andrés Lewin, Los Fulanos de Tal y yo, que entre concierto y concierto había malabares, magos… Era un concierto al aire libre en el patio de un colegio y el escenario daba como a la pared de fuera. Y una chica sacó unas cariocas, empezó a hacer malabares y hasta ahí todo bien. Decidió prenderles fuego con gasolina y, de repente, se le escapó la carioca y se prendió fuego a la pared. Como era gasolina, alguien tuvo la brillante idea de echarle agua y entonces, claro, salió una llamarada brutal… la pared prendiéndose con una llama de cuatro metros. Y al final, bueno, consiguieron apagarlo, pero se quedó la pared del colegio con una mancha negra de cuatro metros de alto. Fue increíble.

¿Cuántas prendas de ropa interior te han tirado mientras actuabas?
Nada, me han tirado un par de sujetadores o tres y siempre de cachondeo porque yo lo decía, ¿sabes? En plan muy risas. Pero así de improviso, yo no sé si alguna vez cayó uno, pero vamos, tampoco… Nada, no suele suceder.

¿Qué música llevas en tus cascos/coche?
Pues ahora mismo lo que más estoy escuchando es el nuevo disco de Damien Rice, que acaba de salir, es que me muero con Damien Rice; sigo escuchando mucho a Nach, como siempre, estoy siempre con Nach en el coche. Y también estoy mucho con el disco de mi amigo Miguel Inzunza, que me encanta. Aunque, bueno, ahora mismo, en ‘Spoti’ estoy escuchando muchísimo también a Coque Malla, estoy escuchando el nuevo disco de Carmen Boza, el nuevo de Funambulista y el nuevo de Rayden. Eso lo estoy escuchando mucho.

«Lo que más ilusión me ha hecho ha sido llenar el Circo Price»

¿Qué te gustaría escuchar en el hilo musical del supermercado, mientras haces la compra?
Lo que sea, no sé. En el supermercado tampoco pienso en lo que quiero escuchar. Lo cierto es que a veces los hilos musicales me sorprenden, porque salen Dani Flaco, Carlos Chaouen, Jorge Drexler, Ismael Serrano… Eso lo he escuchado muchas veces. Es gente que me gusta mucho.

¿A qué película te gustaría haberle puesto la banda sonora?
Pues a cualquier película buena, la verdad. Siempre pienso que me encantaría tener una canción en la banda sonora de una película y que se pudiera escuchar en los cines, sería muy bonito. Pero alguna que me emocione especialmente… A ver, qué te podría decir… Por ejemplo, la película Azul oscuro, casi negro, que le pone la banda sonora Alba, Lantana, que es amiga y compañera del círculo de cantautores, pues a esa película, por ejemplo, me habría encantado ponerle la banda sonora. A cualquiera de Almodóvar… No sé. Hay un montón de películas que me gustan.

El logro profesional que más ilusión te ha hecho.
Yo creo que lo que más ilusión me ha hecho ha sido llenar el Price. La única vez que actué en el Circo Price, en julio de 2013, fue tremendo. Además, me acompañaron Jorge Drexler, Pedro Guerra, Ismael Serrano, Luis Ramiro, Rafa Pons y Rozalén y fue un concierto absolutamente tremendo. Y para alguien como yo, que no tengo promoción ni discográfica, llenar un teatro de 1800 personas, pues fue increíble, la verdad, un sitio tan bonito… Fue tremendo.

¿Qué te dijeron en casa cuando dijiste aquello de «Mamá/Papá, quiero ser artista»?
Es que nunca se lo he dicho, pero siempre me han apoyado en la música. Hubo un momento en el que ya llevaba muchos años tocando, ya tenía mucho público y decidí dejar mi trabajo y vivir sólo de la música porque ya me lo podía permitir; entonces nunca fue traumático, siempre me han apoyado.

Manías antes de salir a tocar.
A veces me gusta quedarme solo un ratito, estirar el cuello, calentar un poquito la voz y cenar bien antes de salir a tocar; quedarme un poquito tranquilo y ya está. Tampoco tengo manías, la verdad.

¿A quién te gustaría que hiciésemos esta entrevista? Nomino a…
Pues a mis compañeros, ¿no? A Luis Ramiro, a Funambulista, a Rafita Pons, A Suárez, a Ojeda…

¿Cuál fue el primer concierto al que asististe?
Yo creo que fue uno de Barón Rojo en las fiestas de Aluche, de mi barrio. Me quedé ahí viendo el concierto enterito y me lo pasé de lujo.

Una canción para bailar.
A mí una canción que me hace moverme mucho es A fuego, de Rapsusklei. No sé, que tiene un ritmo que me encanta.

Una canción para hacer el amor.
La de The Blower’s Daughter, de Damien Rice.

Una canción para llorar.
No sé, es que hay tantas… La de (Ben) Harper, When she believes. La versión del Live in France me parece que es tan bonita que es para llorar.

Si pudieras meterte en una máquina del tiempo, ¿a qué época te gustaría viajar?
Jopé, a todas. A todas, la verdad. Me parece que hay tantas épocas buenas y tan increíbles… Desde irme a cuando nació mi madre a irme a la Palestina de cuando nació mi padre, a irme a, yo qué sé, al Renacimiento, debía ser increíble eso, o irme a la época de Jesucristo por Palestina… eso tenía que ser tremendo. Nada, demasiadas.

Cosas que nunca se le deberían decir a un músico.
No sé, yo creo que hay ciertas cosas, sobre todo malas, que si no hay confianza, es mejor que no las digas. Hay cosas que es mejor omitir, simplemente. No sé. Hay ciertas críticas o ciertas cosas que yo veo que la gente tiene la necesidad de decir y que no se han pedido que creo que son innecesarias.

Tu rincón (confesable) favorito de Madrid.
Bueno, el Templo de Debod me chifla. Pero vamos, pasear por cualquier sitio del centro me gusta muchísimo: perderme por las calles, ir viendo tiendas, ir paseando tranquilamente por Malasaña, por el Madrid de los Austrias… por todos los sitios, me encanta.

Lanza una pregunta a nuestro próximo entrevistado.
Pregúntale que si se liga mucho. Si es cantante, que si se liga mucho cantando.

¿Cuál es el último concierto en el que has estado?
¡Uy! Pues no me acuerdo ahora mismo. Yo creo que fue el de Miguel Inzunza en México.. Ah, no, después estuve viendo a Edgar Oceransky aquí en Madrid. El de Edgar Oceransky ha sido el último.

¿Qué te gustaría que te hubiéramos preguntado?
Nada, yo creo que ha estado muy bien.

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Beli

Periodista melómana, blogger, ortogramaniática. Amante de los viajes, los conciertos y, sobre todo, los viajes con conciertos. Libra, zurda, Beatlemaniac y Ravenclaw. En ocasiones hago webs. Llevo la sonrisa puesta por defecto.
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